Gobierno de México le apuesta al diésel contaminante

El gobierno de México aplazó por un año la obligación de fabricar, importar y utilizar camiones que utilicen diésel de ultra bajo azufre (DUBA), alegando complicaciones en la cadena de suministros debido a la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con Reuters, El Comarnat, el responsable de decidir al respecto y donde participa el Gobierno y representantes de la industria, avaló que puedan convivir hasta diciembre de 2021 motores que usan diésel de 500 partes por millón (ppm) de azufre, o “sucio”, y tecnologías nuevas de diésel de 15 ppm.

La medida se suma al plazo que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) extendió para que la subsidiaria de Petróleos Mexicanos, Pemex Transformación Industrial continúe vendiendo diésel con alto contenido de azufre con el pretexto de que continúa la contingencia sanitaria por COVID-19.

Con esa resolución, los estados Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz seguirán recibiendo diésel con alto contenido de azufre.

Ya en diciembre del año pasado la CRE, extendió hasta el 2025 el plazo para que Pemex pueda evadir el cumplimiento de la norma para comercializar el DUBA en todo el país.

Fuentes dijeron a Reuters que la Secretaría de Energía (SENER) reconoció que en el país existe dificultad para distribuir el Diésel Limpio.

Los fabricantes de camiones solicitaron el año pasado el aplazar la obligatoriedad de la venta de motores de bajo azufre debido a las dificultades que enfrenta la empresa productiva del estado para la producción e importación del combustible.

La política energética del presidente López Obrador busca frenar las importaciones de combustibles a través del aumento de la producción de crudo y la modernización del Sistema Nacional de Refinación.

 

Fuente: Oil And Gas Magazine