¿Dejar de importar gasolinas en 2023? Estos son los retos para Pemex

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha abandonado varias de sus metas relacionadas con el sector energético, pero no la de terminar con las importaciones de gasolina antes de que concluya su sexenio. Y ha puesto como meta el año 2023 para que el sistema nacional de refinación provea el total del combustible que demanda el país.

Pero detrás del objetivo, que es repetido constantemente por el mandatario, la estatal Pemex tiene una serie de retos que tendrá que enfrentar para lograr la tan anunciada autosuficiencia. Estos son los puntos clave para que la compañía avance en el mercado de gasolinas.

La carrera contra los privados

Las compañías privadas comenzaron importando 2,000 barriles diarios de gasolina durante 2016 –el primer año en que se abrió el mercado–, y para este septiembre las empresas –lideradas por la estadounidense Exxon– ya internaron 160,000 barriles diarios del combustible. Este crecimiento acelerado ha arrebatado a Pemex presencia en los mercados del norte y centro del país, en donde la logística permite un rápido desarrollo a los privados.

Las empresas privadas ya cubren el 23% de la demanda total de gasolina que hay en el país, en 2018 apenas representaban el 0.25% de la oferta.

La petrolera ha perdido alrededor del 39% de las franquicias de combustibles que sumaba antes de la reforma y ha dejado de dar a conocer los datos sobre la cantidad de clientes que tiene en sus dinámicas de ventas de primera mano, después de disminuciones continuas en este indicador.

En un intento por aumentar la vigilancia en la importación ilegal de combustibles, el gobierno federal ha aumentado el control en los puntos de internación y en las terminales de almacenamiento, pero el cierre de algunas instalaciones y el cese de algunos permisos no ha desacelerado la mecánica del sector privado.

La autosuficiencia, entendida como el consumo de gasolinas producidas solo en el país, podría ser prácticamente imposible tomando como base el rápido crecimiento que han tenido los privados, la legislación actual y la vigencia de los permisos de importación.

Sin tanto crudo ligero

A la par del cese de las importaciones de gasolina, la administración federal prevé dejar de exportar petróleo –que, en momentos como el actual, ha traído fuertes ingresos a la Hacienda pública–, para producir solo el necesario para el uso de las refinerías.

Pero la mayoría del crudo producido en el país es Maya o pesado, un tipo de petróleo que genera productos de menor calidad y aumenta la producción de combustóleo, un subproducto de la refinación que, según el momento, puede ser complicado colocar en el mercado y que en los últimos meses se ha producido más que las gasolinas.

En los últimos meses, el combustóleo de exportación ha tocado los 50 dólares por barril, derivado de los altos precios internacionales del crudo. Pero por momentos, la estatal ha batallado por colocar este producto en el mercado, que se utiliza cada vez menos debido a su alto nivel contaminante.

La estatal produce desde febrero pasado más combustóleo que gasolinas, resultante del mayor uso de crudo pesado y de la ausencia de mantenimiento en las seis refinerías de la compañía. Y la administración federal ha aumentado el uso de combustóleo en las centrales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para así aminorar la cantidad del producto.

La producción ha aumentado, pero está lejos de la meta

La producción de gasolinas en las seis refinerías de Pemex ha tocado su punto más alto desde 2017. En septiembre, la empresa que dirige Octavio Romero Oropeza produjo 248,000 barriles diarios de gasolina y así logró satisfacer el 36% de la demanda nacional de gasolina.

En 2019 la gasolina producida por Pemex tuvo a su nivel más bajo, con 166,000 barriles al día, lo que representó el 21% de la demanda nacional de combustibles.

Pero, pese al aumento en la apuesta, el 64% de la gasolina que se consume en el país proviene del extranjero, principalmente de Estados Unidos.

¿Se puede importar de Deer Park?

La compra de la refinería Deer Park, que tiene como objetivo aumentar la capacidad de refinación de Pemex, podría no sumar un gran volumen de gasolina al ya producido por la estatal en sus otros seis complejos.

La refinería, que aún está en proceso de compra, se convertirá en el complejo más eficiente de la petrolera, pero ésta carece de logística eficiente para comenzar de manera inmediata importaciones hacia México y ya tiene algunos contratos de largo plazo comprometidos con algunas otras compañías, con los que Pemex deberá de continuar, una vez que se haga de la operación.

La estatal, han explicado fuentes de la petrolera, podría comenzar a exportar al país mediante buques, pero de manera limitada. Y el éxito de la operación de ésta dependerá de la habilidad de Pemex para continuar con los procesos actuales de Shell.

 

Fuente: Expansión